“LAS LECCIONES DE VILLA” PARTE III (ÚLTIMA)

Arreglado el tema financiero (circulante) y  el tema  de memoria histórica (expulsión de los españoles radicados sólo en el estado de Chihuahua), Villa pasa a la reivindicación social, origen de la Revolución: el reparto de la tierra.

Los  mexicanos ricos que oprimían a la gente y se oponían a la revolución, fueron expulsados rápidamente del estado y confiscadas sus vasta pertenencias. De un simple plumazo, 17,000,000 de acres (unos 4.5 millones de hectáreas) y un sinfín de negocios de la familia Terrazas se convirtieron en propiedad del gobierno constitucionalista; la familia Creel igualmente fue afectada, entre otras, pero estas fueron las más importantes.

 

SOCIALISMO ¿COSA POSIBLE?

Cuando Reed le pregunta a Villa si el socialismo era una cosa posible. Villa le contesta: “Yo sólo lo veo en los libros y no leo mucho”. Efectivamente Villa se alfabetizó de adulto y leía poco, por lo general periódicos; sin embargo, sin imaginárselo estaba en la práctica construyendo las bases del socialismo real: masificación de la cultura, ejército y obreros como motor de la economía, autoridad moral,  y  sobre todo la reforma agraria-distribución de la riqueza. Faltaba aún unos 3 años para el nacimiento del primer  estado socialista, en octubre de 1917 en Rusia, donde a Reed sería testigo privilegiado igualmente  de ella y conocería a Lenin. Por eso digo que John Reed fue en su época, lo que representa hoy  el periodista y director de Le monde Diplomatique, Ignacio Ramonet  (que ha conocido, entrevista y escrito  sobre Fidel Castro y Hugo Chávez).

Villa nunca fe un  ambicioso vulgar “no soy lo suficientemente educado para la Presidencia”; nunca tomó ni fumó. Por lo general cosa atípicas en el mexicano. Esto hace crecer su leyenda. Pero  donde no era atípico era en su relación matrimonial. Se le conocen  alrededor de 20 mujeres con las que se casa legalmente.

 

EL ANHELO DE VILLA

Cuando se establezca la nueva república ya no habrá más ejército en México. Los ejércitos son el mayor apoyo a la tiranía. No puede haber dictador sin ejército. Pondremos a trabajar a la tropa. Por toda la república estableceremos colonias militares compuestas por los veteranos de la Revolución. El estado les daría tierras agrícolas  y establecería grandes empresas industriales para darles trabajo. Trabajaría muy duro tres días a la semana, porque EL TRABAJO HONESTO ES MEJOR QUE LA LUCHA Y SÓLO EL TRABAJO HONESTO PRODUCE BUENOS CIUDADANOS; los otros tres días recibirían instrucción militar y saldrían a enseñar a la gente a luchar. Entonces cuando la patria fuera invadida, sólo tendríamos que llamar por teléfono desde el palacio de la Ciudad de México y en medio día toda la nación se levantaría (…) a defender a sus hijos.

Sobre sus  proyectos cuando llegara el momento del retiro: Mi mayor ambición es pasar mis días en una de esas colonias militares entre mis compañeros que quiero, quienes han sufrido tanto tiempo y tan profundamente por mí. Me gustaría que el gobierno estableciera una fábrica para producir buenas sillas de montar y bridas, porque yo sé hacer eso; y el resto del tiempo me gustaría trabajar en mi pequeña granja, criando ganado  y cultivando maíz. Sería bueno, creo yo, ayudar a que México fuera un lugar feliz.

 

Sin duda que Francisco Villa no sólo supo hacer sillas de montar y bridas. Supo dar cariño a su pueblo. Supo hacerse respetar, supo dar dignidad y justicia. Demostró que no se llega al poder para lucrar en beneficio personal; que se llega al poder para transformar un pueblo. Querido Pancho Villa le dio a  muchas familias de México y sobre todo a Chihuahua un lugar  digno donde fueron felices.  ¡Cómo nos hace falta hoy!