Geopolitica

GEOPOLÍTICA

 

Chávez ha promovido la integración latinoamericana más que cualquier otro presidente venezolano en los últimos años, llegando más allá de las intenciones de otros mandatarios pro-latinoamericanos. Acciones como vender petróleo a precios preferenciales han conseguido el apoyo a su gobierno en varios de los países del hemisferio, situación que años atrás parecía imposible. Muchos analistas creen que Chávez influyó para que el chileno José Miguel Insulza, candidato no apoyado por Estados Unidos ganara las elecciones para secretario general de la OEA.  Hoy No hay duda de que Chávez es el gran líder regional, desplazando a otros mandatarios que parecían, en un principio,  destinados a ocupar tal puesto como el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. 

 

Los hechos hablan por sí mismo crea y gestiona: la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), el Gaseoducto del Sur, Petrosur, Petrocaribe, Petroandina,  Telesur, el Banco Del Sur, UNASUR.

 

1.- LA ALIANZA BOLIVARIANA DE LAS AMÉRICAS (ALBA)[1]

MIEMBROS: CUBA Y VENEZUELA (MIEMBROS FUNDADORES 14 DE DICIEMBRE DEL 2004), BOLIVIA, NICARAGUA, HONDURAS, ECUADOR, ANTIGUA Y BARBUDA, DOMINICA,  S. VIVENTE Y GRANADINAS

 

La Alianza Bolivariana para América Latina y El Caribe (ALBA) es una propuesta de integración diferente. Mientras el ALCA responde a los intereses del capital trasnacional y persigue la liberalización absoluta del comercio de bienes y servicios e inversiones, el ALBA pone el énfasis en la lucha contra la pobreza y la exclusión social y, por lo tanto, expresa los intereses de los pueblos latinoamericanos.

El ALBA se fundamenta en la creación de mecanismos para crear ventajas cooperativas entre las naciones que permitan compensar las asimetrías existentes entre los países del hemisferio. Se basa en la cooperación de fondos compensatorios para corregir las disparidades que colocan en desventaja a los países débiles frente a las primeras potencias. Por esta razón la propuesta del ALBA le otorga prioridad a la integración latinoamericana y a la negociación en bloques sub-regionales, abriendo nuevo espacios de consulta para profundizar el conocimiento de nuestras posiciones e identificar espacios de interés común que permitan constituir alianzas estratégicas y presentar posiciones comunes en el proceso de negociación. El desafío es impedir la dispersión en las negociaciones, evitando que las naciones hermanas se desgajen y sean absorbidas por la vorágine con que viene presionándose en función de un rápido acuerdo por el ALCA.

El ALBA es una propuesta para construir consensos para repensar los acuerdos de integración en función de alcanzar un desarrollo endógeno nacional y regional que erradique la pobreza, corrija las desigualdades sociales y asegure una creciente calidad de vida para los pueblos. La propuesta del ALBA se suma al despertar de la conciencia que se expresa en la emergencia de un nuevo liderazgo político, económico, social y militar en América Latina y El Caribe. Hoy más que nunca, hay que relanzar la unidad latinoamericana y caribeña. El ALBA, como propuesta bolivariana y venezolana, se suma a la lucha de los movimientos, de las organizaciones y campañas nacionales que se multiplican y articulan a lo largo y ancho de todo el continente contra el ALCA. Es, en definitiva, una manifestación de la decisión histórica de las fuerzas progresistas de Venezuela para demostrar que Otra América es Posible.

¿Cómo queda el desarrollo endógeno en el ALBA?

 

La noción neoliberal de acceso a los mercados se limita a poner medidas para reducir el arancel y eliminar las trabas al comercio y a la inversión. Es libre comercio entendido en estos términos solo beneficia a los países de mayor grado de industrialización y desarrollo. De hecho, abundan los estudios científicos en los que se demuestra de manera irrefutable que la aplicación de las pautas actuales de la globalización y sus expresiones hemisféricas o regionales ha dado al traste con las aspiraciones de un verdadero desarrollo endógeno en cualquiera de los países del continente.
Los grandes acuerdos de integración deberían quedar por el contrario supeditados a los objetivos del desarrollo endógeno. La escasa diversificación de la oferta regional hoy existente sentencia desde ya que el ALCA no podrá ser la oportunidad para alcanzar un tipo de desarrollo en que se armonice el crecimiento económico con una creciente calidad de vida y grado de bienestar para nuestros pueblos.
Podrán crecer las inversiones y las exportaciones, pero si estas se basan en la industria maquiladora y la explotación masiva de la fuerza de trabajo, sin lugar a dudas que no podrá generar el efecto multiplicador sobre los encadenamientos sectoriales, no habrá un efecto multiplicador en los sectores agrícolas e industrial, ni mucho menos se podrán generar los empleos de calidad que se necesitan para derrotar la pobreza y la exclusión social.

En consecuencia, urge una propuesta alternativa basada en la solidaridad. Se trata de ayudar a los países más débiles a superar las desventajas que los separan de los países más poderosos del hemisferio. Y esto no solo depende de los cambios en las condiciones de competencias imperantes, sino también de la solidaridad entre los pueblos y sus gobiernos del continente a la hora de corregir estas asimetrías. Solo así un área de libre comercio podrá ser una oportunidad para todos (una alianza ganar-ganar).

 

La agricultura en el ALBA: mucho más que un sector productor de mercancías

La exigencia de reducción de las políticas proteccionistas y de los masivos subsidios que otorgan los principales países industrializados no puede convertirse en una exigencia generalizada de liberalización de comercio de productos agrícolas. Para muchos países de América Latina y El Caribe la actividad agrícola fundamental para la supervivencia de la propia nación. Las condiciones de vida de millones de campesinos e indígenas se verían muy afectados si ocurre una inundación de bienes agrícolas importados, aún en los casos en los que no exista el subsidio.
Hay que dejar en claro que la producción agrícola es mucho más que la producción de una mercancía. Es, más bien, un modo de vida. Es el fundamento básico para la preservación de opciones culturales, es una forma de ocupación del territorio, define modalidades de relación con la naturaleza, tiene que ver directamente con los temas críticos de la seguridad y la soberanía alimentaria. Por lo tanto, no puede ser tratado como cualquier otra actividad económica o cualquier producto.
El Articulo 305 de la Constituciónla República Bolivariana de Venezuela indica: “El estado promoverá la agricultura sustentable como base estratégica del desarrollo rural integral, y en consecuencia garantiza la seguridad alimentaría de la población; entendida como la disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el ámbito nacional el acceso oportuno y permanente a estos por parte de los consumidores.

La seguridad alimentaria deberá alcanzarse desarrollando y privilegiando la producción agropecuaria interna, entendiéndose como tal la proveniente de las actividades agrícola, pecuaria, pesquera y acuícola. LA producción de alimentos es de interés nacional y fundamental al desarrollo económico y social de la Nación. A tales fines el Estado dictara las medidas de orden financiero, comercial, transferencia tecnológica, tenencia de la tierra infraestructura, capacitación de mano de obra y otras que fueran necesarias para alcanzar niveles estratégicos de autoabastecimiento.
Además, promoverá las acciones en el marco de la economía nacional e internacional para compensar las desventajas propias de la actividad agrícola”. Parte importante de la pobreza y la marginalidad de nuestros pueblos se concentra en la población que habita las zonas rurales que subsiste con base en la actividad agrícola o actividades alrededor de la agricultura.

Esa población es finalmente la más castigada con el des-balance de partida para la negociación de la agricultura y lo seria más si se excluyen de la negociación los aspectos que más la perjudican.

La seguridad alimentaria de la que gozan los países desarrollados del hemisferio, que hoy se nos niega a los países en desarrollo al querer limitar el margen de acción para nuestras políticas, es fruto de medio siglo de políticas de apoyo sistemático a la agricultura con la cual consiguen distorsión en los precios en los mercados mundiales. Si aún hoy cesaran tales apoyos, el campo de juego aún permanecería desnivelado: La infraestructura y el aparato productivo y tecnológico establecido y operado en buena parte gracias a los desembolsos de esas políticas todavía nos dejan en desventaja.
Por todas estas razones, la situación sobre las negociaciones sobre la agricultura para el ALCA constituye un objeto más de preocupación de gran trascendencia para Venezuela.
Para el inicio de las negociaciones en 1998, la declaración ministerial de San José estableció claramente entre los objetivos de las negociaciones para este sector importante de la producción el de “eliminar los subsidios a las exportaciones agrícolas que afectan el comercio en el hemisferio”, y el de “identificar otras prácticas que distorsionen el comercio de productos agrícolas, incluidas aquellas que tengan un efecto equivalente al de los subsidios a las exportaciones agrícolas y someterlas a una mayor disciplina”

También se acordó por consenso en la misma oportunidad que “Las negociaciones se iniciarían simultáneamente en todas las áreas temáticas. El inicio, la conducción y el resultado de las negociaciones del ALCA se deberán tratar como partes de un compromiso único (single undertaking) que incluya los derechos y obligaciones mutuamente acordados”

Sin embargo desde el inicio de la negociación de los textos para el proyecto de tratado, los EE. UU. Manifestaron su reticencia a negociar en el marco del ALCA los subsidios a las exportaciones de productos agrícolas y las ayudas internas que distorsionan el comercio y la producción de productos agrícolas, con inclusión de las medidas con efectos equivalentes a los subsidios a las exportaciones.
Se expresa allí la doble moral de las grandes potencias que exigen a los países en vías de desarrollo renunciar al uso de las políticas públicas para promover el desarrollo de sus aparatos productivos mientras que por otro lado aplican ruinosos subsidios a favor de sus aparatos productivos. La insistencia en tal posición, a todas luces contraría los principios y objetivos pautados para emprender la conformación del ALCA, principios y objetivos que compartimos y nos alentaron a participar en la negociación.
Este tema fue motivo de un gran debate en la última Reunión Ministerial celebrada en Quito, en cuya declaración finalmente todos los países reconocieron “la importancia de la agricultura para las economías de la región, cuyo tratamiento integral y no discriminatorio en las negociaciones del ALCA contribuirá a generar empleo a reducir la pobreza y favorecer la estabilidad social”, por lo cual reafirmaron “el compromiso hemisférico con la eliminación de los subsidios a las exportaciones que afectan el comercio de productos agrícolas en el Hemisferio y el desarrollo de disciplina para ser adoptadas para el tratamiento de todas las otras prácticas que distorsionan el comercio de productos agrícolas, incluyendo aquellas que tienen efectos equivalentes a los subsidios a las exportaciones agrícolas”, señalando en particular “que nuestra respectiva evaluación, por país o grupo de países, de los resultados de las negociaciones de acceso a mercados en agricultura en el ALCA dependerán del progreso que consigamos alcanzar en los otros temas que son parte de la agenda agrícola.”

Este planteamiento fue ratificado de manera práctica por este Comité de Negociaciones Comerciales en su reunión de Puebla cuando instruyo al Grupo de Negociación sobre Agricultura “intensificar los debates sobre todos los temas de su agenda, en particular los referidos a los subsidios a las exportaciones y a todas las otras prácticas que distorsionan el comercio de productos agrícolas, incluyendo aquellas que tiene efectos equivalente a los subsidios a las exportaciones agrícolas, sin excepción alguna y sin prejuzgar los resultados, al tenor de los mandatos de las declaraciones de Buenos Aires y Quito”
Del desarrollo de las reuniones efectuadas desde noviembre del año pasado, puede deducirse claramente la insistencia de la negativa de los Estados Unidos a comprometerse con la no reintroducción de los subsidiasen las exportaciones agrícolas, a trabajar en la regulación de las condiciones de los créditos, garantías de créditos y programas de seguro a las exportaciones agrícolas y a trabajar para la disminución y disciplinamiento de las ayudas internas a la agricultura.

Entre tanto, para la negociación sobre la eliminación de los aranceles agrícolas se han establecido plazos perentorios que han obligado a muchos países a realizar un esfuerzo importante para cumplirlos. Lamentablemente los países que han cumplido con puntualidad estas entregas de oferta para demostrar su voluntad de negociar la agricultura hoy se sienten burlados ante la negativa de los Estados Unidos de eliminar los subsidios que otorgan a su agricultura en el marco del ALCA.
La situación indicada muestra un gran des-balance de gran magnitud en la negociación y una perspectiva de desequilibrio para su final, de persistir el estancamiento en los centrales aspectos señalados. No es aceptable un des-balance de tal naturaleza. No es aceptable que la agricultura se circunscriba exclusivamente a la eliminación de los aranceles por parte de los países en vías de desarrollo mientras las principales potencias se niegan a eliminar los subsidios y ayudas internas.
Como se sabe, los EEUU destinan centenares de miles de millones de dólares anualmente para sostener sus exportaciones y la producción de su agricultura, ocasionando fuerte distorsiones en el precio de los productos agrícolas en los mercados mundiales. Aunque se eliminen las barreras arancelarias para las exportaciones latinoamericanas, es imposible competir con esos precios subsidiados. De esa forma se impide o dificulta el acceso efectivo de los países latinoamericanos a los mercados del hemisferio. Los productos subsidiados compiten deslealmente en nuestros propios mercados internos y la ventaja que ya tienen se hace mucho mayor al eliminar nuestros aranceles. Es así como se nos quitan mercados en terceros países para los productos agrícolas que pudiéramos de otra forma exportar.

Nuestros países carecen de la magnitud de los recursos financieros que disponen los países desarrollados para apoyar la agricultura; lo que tenemos son instrumentos de política para apalear los efectos perversos de las distorsiones de los precios internacionales, instrumentos que se nos solicita eliminar con las negociaciones de acceso a los mercados.

Solamente el enorme contraste en el tamaño de las economías que integran el continente, nos sitúa en desventaja. Mientras el tamaño de nuestros mercados significa muy poco para la expansión de la agricultura de los países desarrollados, solo una pequeña fracción de aumento o desvío de las exportaciones hacia nuestros países significa una conmoción de precios y el derrumbe de la posibilidad de sustento para una parte importante de nuestra población.

Si los países desarrollados no quieren eliminar los subsidios y las medidas de efectos equivalente y no quieren disminuir sustancialmente y disciplinar las ayudas por temor a la perdida de sus mercados en el mundo, fuera del continente y proponen hacerlo solo luego de negociarlo en el ámbito multilateral, no se nos puede pedir que nosotros les demos ahora en el hemisferio mayor acceso a nuestros mercados. Para ser equitativos no queda otro camino que también negociar el acceso a los mercados para los productos agrícolas en el mismo foro multilateral, y solo luego de que conozcamos plenamente los verdaderos alcances de lo que las potencias agrícolas del Orbe hayan acordado sobre la eliminación de sus subsidios y las medidas de efecto equivalente y sobre la disminución y disciplinamiento de sus ayudas internas, podremos con responsabilidad determinar hasta que punto podremos otorgar mayor acceso a nuestros mercados.

 

¿Derechos de propiedad intelectual o derechos de los pueblos a medicamentos y alimentos de buena calidad?

La propiedad intelectual es otro de los asuntos en los cuales se expresa más nítidamente la oposición de intereses entre las grandes corporaciones internacionales y los países pobres del Sur, especialmente las poblaciones campesinas y aborígenes.
Apelando a lo que fueron denominados “asuntos relacionados con el comercio”, se estableció un amplio régimen de protección de la propiedad intelectual en condiciones muy desventajosas para los países el Sur. A pesar de la resistencia inicial, los países del Norte lograron imponer un régimen obligatorio y global de protección de la propiedad intelectual de acuerdo a sus exigencias, a partir de propuestas formuladas por las transnacionales farmacéuticas.

En las relaciones asimétricas hoy existentes entre los países industrializados del Norte y el Sur, las ventajas del Norte residen precisamente en las áreas científico-tecnológicas. El régimen internacional de definición y protección de la propiedad intelectual está orientado a acentuar este des-balance. Protege aquello en lo cual los países más fuertes tienen ventajas, mientras que, básicamente, deja sin protección aquello en lo cual los países y pueblos del Sur tienen una indudable ventaja: en la diversidad genética de sus territorios y en el conocimiento tradicional de los pueblos campesinos y aborígenes.
Antes de estas negociaciones más de 50 países no tenían regimenes legales de protección de patentes sobre productos farmacéuticos, con lo cual sus mercados internos podían ser surtidos por medicamentos genéricos a precios muy inferiores a los ofrecidos por las empresas dueñas de las patentes.

La comparación de los precios de los medicamentos en la India con países en los cuales existe la protección de patentes farmacéuticas, indica que en éstos los precios son hasta 41 veces más altos. La industria farmacéutica de la India es una industria floreciente de más de 20 mil empresas, produce medicamentos de alta calidad accesibles a millones de personas de bajos niveles de ingresos y desempeña además un papel importante en la generación de empleo.
Esto ha comenzado a cambiar en La india y en el resto del mundo en forma acelerada y radical. Los acuerdo sobre propiedad intelectual de la Organización Mundial de Comercio obligan a todos los países después de un período de gracia para los países “menos desarrollados” a establecer regímenes de patentes que garanticen la protección estricta de la propiedad intelectual.
Así pues, los días de los medicamentos genéricos están contados. Como consecuencia de los derechos monopólicos otorgados por tales acuerdos, las compañías farmacéuticas pueden eliminar la competencia y cobrar precios más allá de la posibilidad de pago de millones de personas.

A partir de diversos estudios se ha calculado que ocurrirían no solo aumentos significativos de precios como consecuencia de la introducción de patentes, sino igualmente una notoria reducción del consumo: amplios sectores de la población quedarían excluidos del acceso a medicamentos comerciales.
El caso de Egipto es ilustrativo: la introducción de patentes en los medicamentos condujo a aumentos de precios de cinco a seis veces, comparado con los medicamentos sin patentes. Se tenderá igualmente a la quiebra de medianas y pequeñas empresas farmacéuticas y al incremento de los niveles de monopolización de la actividad por las grande trasnacionales.
En la actualidad 80 % de las patentes sobre alimentos modificados genéricamente están en manos de 13 trasnacionales, y las 5 compañías agroquímicas más grandes controlan casi todo el mercado global de semillas.

Como consecuencia del establecimiento de patentes sobre diversas formas de vida, y la apropiación/expropiación del conocimiento campesino/comunitario por parte de las grandes transnacionales de semillas y agroquímicos, están cambiando aceleradamente los patrones de producción campesinos en escala global. Los campesinos se hacen cada vez menos autónomos, cada vez más dependientes de la compra de costosos insumos de las transnacionales.

La “libertad de comercio” impuestas crecientemente por los intereses de estas transnacionales a los campesinos de todo el mundo, esta conduciendo hacia una reducción de la variedad genética de muchos de los principales cultivos alimenticios.
Esta reducción de la diversidad genética, asociada a una visión ingenieril de la agricultura, basada en un control extremo de tipo fabril sobre cada fase del proceso productivo -con semillas manipuladas genéticamente y el uso intensivo de agroquímicos- reduce drásticamente la capacidad auto-adaptativa y regenerativa de los sistemas ecológicos.
Producto de este régimen legal global de biopiratería es la inmensa gama de patentes -basados en la expropiación no reconocida de los conocimientos y/o recursos de otros que han sido otorgados. Muchas de estas patentes han sido particularmente escandalosas como la de ingredientes activos del árbol de neem que han sido ampliamente utilizados para muy diversas aplicaciones en la India durante centenares de años.

Como ha podido constatarse en el espectro de asuntos críticos para el presente y futuro de la humanidad que están siendo afectados por los acuerdos de derecho a la propiedad intelectual, se trata de uno de los ejes más dinámicos de concentración del poder y acentuación de las desigualdades que caracteriza las actuales tendencias hegemónicas de la globalización.

¿Cómo enfrentar la liberalización, desregulación y privatización de los servicios?

En el ALCA se propone un conjunto de normas multilaterales que, aparentemente, ordenaran el comercio internacional de servicios. Pero lo que realmente se pretende es la liberalización, desregulación y privatización progresiva de los servicios esenciales para la sociedad y que suponen una obligación de los estados y gobiernos con sus ciudadanos.

Este proceso de liberalización abarcaría toda la amplia gama de servicios que podamos imaginar en materia de salud, educación, seguridad social, agua potable, transporte, correo, servicios municipales, medio ambiente, cultura, recursos naturales, etc. De esta forma se restringiría de una vez y para siempre la intervención del Estado a través de medidas gubernamentales que regulen el comercio de servicios: desde los limites a la legislación laboral y la protección del consumidor, incluyendo regulaciones, directrices, subvenciones, calificaciones y pautas para otorgar permisos; hasta los límites gubernamentales sobre el acceso a los mercados, las necesidades económicas o medidas sobre el contenido cultural.
Una vez mas se manifiesta aquí la tesis del libre mercado las cuales postulan que una mayor apertura de los mercados potenciaría las posibilidades de los países en desarrollo para mejorar la cantidad y calidad de los servicios que demandan sus ciudadanos.
La historia reciente de Venezuela y América Latina es la de una violenta ola de privatizaciones de servicios tales como el transporte aeronáutico, las telecomunicaciones o la electricidad. Las consecuencias de esta entrega de servicios al mercado están a la vista de todos: prácticas monopólicas u oligopólicas y la consiguiente alza en los precios y disminución de su calidad; destrucción de millares de empleos; y, desmantelamiento y dilapidación de los recursos públicos en procesos de privatizaciones amañados.

En el ALCA se pretende extremar estos procesos de liberalización y privatización al incluir también los servicios esenciales que suponen una obligación del Estado con sus ciudadanos. Estos servicios pasarían a ser suministrados por empresas privadas y transformarían a todos los ciudadanos en simples consumidores que, al no disponer de los recursos para pagar por estos servicios, quedarían excluidos de su consumo y disfrute.

Los principales beneficiarios de liberalizar los servicios en el ALCA serían las grandes multinacionales que convertirían los servicios públicos de todo el mundo en mercados privados. Y los perjudicados serían los de siempre: los sectores más empobrecidos y de máxima exclusión social. Las grandes empresas de fines lucrativos accederían a los recursos públicos y lograrían desmantelar las regulaciones existentes. Para los países en vías de desarrollo esto se traduciría en el desmantelamiento total y absoluto de los servicios públicos.

La severa crítica a la mala calidad de los servicios públicos ha conseguido eco en una parte importante de la sociedad. Engañada, esta acepta que los servicios en manos del Estado mejorarían si se entregaran al mercado. Nadie niega la necesidad de mejorar la eficacia de los servicios públicos, pero la panacea no es su liberalización y privatización. La solución esta en derrotar a los evasores de impuestos que se apropian de los recursos financieros necesarios para mejorar su calidad y, por su puesto, mejorar su gestión para asegurar el acceso masivo en condiciones de igualdad. Lo que resulta inadmisible es que se manipule su situación de deterioro para justificar procesos de privatización que le facilita a las trasnacionales la apropiación de servicios públicos esenciales.
Estas nefastas consecuencias se esconden en una práctica según la cual la liberalización de los servicios desencadenaría una mayor competitividad que contribuiría a mejorar la eficacia en la prestación de los servicios; un mayor grado de desarrollo de los mismos y finalmente un ahorro a favor de los consumidores. Pero después de más de una década de apertura, liberalización y privatizaciones, esta claro que el objetivo es la generación de más beneficios para las grandes corporaciones trasnacionales que se han ido apropiando de estos servicios en una escala global a costa de excluir de servicios públicos a millares de personas en todo el mundo que no puede pagar lo que se exige para tener accesos a los mismos.

El Gobierno Bolivariano de Venezuela se opone a estos procesos de liberalización, desregulación y privatización que limiten la capacidad del estado y del gobierno para diseñar y ejecutar políticas en defensa del derecho de nuestros pueblos a tener acceso a servicios esenciales de buena calidad y buenos precios.
Con el argumento de que los subsidios distorsionan los precios del mercado y que deben ser los mecanismos del mercado –es decir las leyes de la oferta y la demanda- los que fijen el nivel de los precios, la propuesta del ALCA plantea la liberalización y privatización de los servicios públicos.

Cualquiera de los tres casos supondría la eliminación de millones de personas del disfrute de servicios públicos esenciales para la sobre vivencia humana.
Para el Gobierno Bolivariano de Venezuela, los servicios públicos son para satisfacer las necesidades de las personas, no para el comercio y el beneficio económico. Por lo tanto, su prestación no puede estar gobernada por criterios de rentabilidad sino de interés social.

De hecho, representan uno de los derechos sociales más significativos alcanzado por los pueblos a lo largo de la historia y son indispensables para corregir las desigualdades sociales. En consecuencia, la provisión de los servicios públicos debe regirse por las necesidades sociales del individuo y no por su capacidad de pago.
La liberalización de los servicios en el ALCA traería consecuencias catastróficas si se exige la aplicación del “Trato Nacional”. Esto quiere decir que se deben dar a las trasnacionales las mismas preferencias que se otorgan a las pequeñas empresas y cooperativas nacionales. No se podrá dictar ninguna medida que de preferencias a la producción local o que discriminen a empresas extranjeras. Otro aspecto al que se le debe prestar mucha atención es al de “Acceso a mercados” ya que aquí se obliga a los países a no poner ningún tipo de barrera al ingreso al mercado nacional de cualquier proveedor de servicios del extranjero en los sectores que ha liberalizado. Así pues, los gobiernos no podrán instrumentar medidas que condicionen el comercio de servicios. Las transnacionales quieren llevarnos a jugar en su propia cancha para que, en lugar de reclamar soberanía y justicia en la prestación de los servicios esenciales para la población, nos sumemos a facilitar “acceso a mercados” como si fuera el clamor de nuestra gente.

 

Fondos compensatorios para la corrección de asimetrías en el ALBA

Para la construcción del ALBA Venezuela propone la creación de los Fondos Compensatorios o de Convergencia Estructural con el objetivo de reducir de manera significativa las asimetrías en los niveles de desarrollo entre las naciones y entre sectores productivos, asignándole a dicho mecanismo metas sociales y económicas precisas, plazos bien establecidos y mecanismos de seguimiento.
Este mecanismo requiere una definición inicial que permita medir las asimetrías existentes en la región. Venezuela propone el inicio del debate partiendo de la base que el identificar una definición concreta de “economía mas pequeña” facilitara la concreción de una o varias estrategias para lograr superar los obstáculos generados con las asimetrías existentes. Es por ello que se ha identificado un grupo de variables económicas y sociales que buscan distinguir de forma no discrecional las economías que requieren ser asistidas para lograr competir en condiciones favorables para los países en el área de libre comercio.

De esta forma en la construcción del ALBA, las diferencias en los niveles de desarrollo y el tamaño de las economías participantes, además de plantearse por las razones arriba expuestas como un asunto de la mayor prioridad, deberían incluir:

 

· La generación de instrumentos a través de los cuales se busque no solo que los países “en desarrollo” puedan acceder al ALBA, sino que además principalmente esos países pueden mejorar sus conducciones productivas y competitivas, atenuándose las disparidades que caracterizan su funcionamiento económico interno y las grandes distancias que lo separan de las grandes economías desarrolladas del hemisferio.
· Una definición clara respecto a las economías que serán objeto de trato especial y diferenciado. Hasta ahora la referencia a “los niveles de desarrollo y el tamaño” se basa en el concepto de “Economías más pequeñas”, el cual remite a la dimensión de los participantes, sin que estén definidos los criterios que se utilizaran al respecto. En el ALBA, dicha dimensión y el acceso o no al trato especial y diferenciado estaría determinada por variable como población, superficie, producción global y dotación de recursos. Pero también incluirá otros indicadores referidos al grado de desarrollo y a limitaciones estructurales de las economías: Composición de las exportaciones y vulnerabilidad externa; nivel de desarrollo industrial; ingreso per.-cápita promedio y variaciones respecto a ese promedio; pobreza y pobreza extrema, etc.
· Una identificación de trato especial y diferenciado no solo hacia la totalidad de cada una de las economías, sino también hacia el interior de cada una de ellas, de modo que dicho trato pueda dirigirse a las regiones y sectores que más lo necesitan. De esa manera los recursos que se canalizan para atender a las disparidades se vincularían directamente con los sectores intra-nacionales a los que irían dirigidos, asegurando de esta forma mayores niveles de eficiencia y transparencia, así como una reducción de las trabas administrativas asociada al uso de dichos recursos proveniente de los mencionados mecanismos.

 

A diferencia del ALCA donde lo que esta previsto es una mayor profundización de las diferencias que hoy existen, la propuesta del ALBA incluye propuestas y mecanismos concretos para superar las grandes disparidades entre los países y el interior de muchos de ellos. La atención a este problema ocupa un lugar predominante en la naturaleza de este proyecto alternativo de integración latinoamericana y caribeña.

PRINCIPIOS RECTORES DEL ALBA

De la Integración Neoliberal a la Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe
“Jamás hubo en América de la independencia a acá, asunto que requiera más sensatez, ni obligue a más vigilancia, ni pida examen más claro y minucioso, que el convite que los Estados Unidos potentes, repletos de productos invendibles, y determinados a extender sus dominios en América, hacen a las naciones americanas de menos poder…”. José Martí

1. La integración neoliberal prioriza la liberalización del comercio y las inversiones.

2. La Alternativa Bolivariana para América Latina (ALBA) es una propuesta que centra su atención en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.

3. En la propuesta del ALBA se le otorga una importancia crucial a los derechos humanos, laborales y de la mujer, a la defensa del ambiente y a la integración física

4. En el ALBA, la lucha contra las políticas proteccionistas y los ruinosos subsidios de los países industrializados no puede negar el derecho de los países pobres de proteger a sus campesinos y productores agrícolas.

5. Para los países pobres donde la actividad agrícola es fundamental, las condiciones de vida de millones de campesinos e indígenas se verían irreversiblemente afectados si ocurre una inundación de bienes agrícolas importados, aún en los casos en los cuales no exista subsidio.

6. La producción agrícola es mucho más que la producción de una mercancía. Es la base para preservar opciones culturales, es una forma de ocupación del territorio, define modalidades de relación con la naturaleza, tiene que ver directamente con la seguridad y autosuficiencia alimentaria. En estos países la agricultura es, más bien, un modo de vida y no puede ser tratado como cualquier otra actividad económica.

7. ALBA tiene que atacar los obstáculos a la integración desde su raíz, a saber:

a. La pobreza de la mayoría de la población;

b. Las profundas desigualdades y asimetrías entre países

c. Intercambio desigual y condiciones inequitativas de las relaciones internacionales

d. El peso de una deuda impagable

e. La imposición de las políticas de ajuste estructural del FMI y el BM y de las rígidas reglas de la OMC que socavan las bases de apoyo social y político.

 

f. Los obstáculos para tener acceso a la información, el conocimiento y la tecnología que se derivan de los actuales acuerdos de propiedad intelectual; y,

g. Prestar atención a los problemas que afectan la consolidación de una verdadera democracia, tales como la monopolización de los medios de comunicación social

8. Enfrentar la llamada Reforma del Estado que solo llevó a brutales procesos de desregulación, privatización y desmontaje de las capacidades de gestión pública.

9. Como respuesta a la brutal disolución que éste sufrió durante más de una década de hegemonía neoliberal, se impone ahora el fortalecimiento del Estado con base en la participación del ciudadano en los asuntos públicos,

10. Hay que cuestionar la apología al libre comercio per se, como si sólo esto bastara para garantizar automáticamente el avance hacia mayores niveles de crecimiento y bienestar colectivo.

11. Sin una clara intervención del Estado dirigida a reducir las disparidades entre países, la libre competencia entre desiguales no puede conducir sino al fortalecimiento de los más fuertes en perjuicio de los más débiles.

12. Profundizar la integración latinoamericana requiere una agenda económica definida por los Estados soberanos, fuera de toda influencia nefasta de los organismos internacionales.

 

2.-  EL GASEODUCTO DEL SUR[2]

 

Durante estos últimos años se han dado a conocer diversos proyectos de gasoductos en la región Latinoamericana, con el fin de generar un intercambio de gas natural entre países exportadores e importadores de este preciado combustible. Pero sin duda, el proyecto que más ha dado que hablar es el proyecto denominado “Gasoducto del Sur”, que uniría a Venezuela, uno de los países con mayores reservas probadas de gas con los países de Brasil y Argentina principalmente. Esto permitiría abastecer también a países como Uruguay, Paraguay y Chile, lo que generaría a fin de cuentas una interconexión energética en el lado atlántico de Latinoamérica.

 

Para empezar, debemos considerar que el proyecto nace por la necesidad de Brasil de suplir su demanda interna en el mediano y largo plazo. El principal problema se basa en la dependencia de este país por este combustible (muchos de los proyectos eléctricos en construcción actuales son centrales a gas natural) que ha provocado un aumento progresivo de su demanda. El abastecimiento de la demanda se realiza principalmente por gas proveniente desde Bolivia (50% de la demanda en la actualidad), donde hasta hace unas semanas varias empresas provenientes de Brasil y Argentina extraían gas natural. Durante el discurso del día del trabajador, el Presidente de Bolivia, Evo Morales, anuncia la nacionalización de los hidrocarburos en este país, lo que trae un problema mayor todavía a Brasil, con la incapacidad de predecir si van a poder solventar la demanda interna durante los próximos años.

 

El megaproyecto apunta a cubrir la creciente demanda regional de gas natural. Cuenta como principal impulsor al presidente de Venezuela Hugo Chávez y cuenta con la venia de su colega argentino, Néstor Kirchner, y del brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva. La realización del proyecto contempla la construcción de un gasoducto proveniente de las costas de Venezuela, donde se extrae el gas. Este gasoducto atravesaría miles de kilómetros de selva para llegar Sao Paulo, y luego conectaría a esta ciudad con el Norte de Argentina hasta la ciudad de Buenos Aires.

 

A fines del año 2005 se reunieron diversos técnicos de los países impulsores del proyecto, en lo que fue la primera reunión de muchas otras a la fecha, para discutir temas sobre el proyecto. Lo primero era determinar la viabilidad del proyecto. Se determinó que el gasoducto tendría una extensión de 12 mil kilómetros de longitud, que permitirá transportar hasta 150 millones de metros cúbicos por día, desde los yacimientos costeros de Venezuela. El costo estimado del proyecto asciende a la suma de 20.000 millones de dólares[3], cosa que trajo consigo la aparición de diversos grupos opositores al proyecto, afirmando que el valor sobrepasa los límites viables. Pese a todo esto, el proyecto tiene la aprobación de los presidentes de los tres países, por lo que este proyecto ya es casi una realidad.

 

El trayecto que el gasoducto hará entre Venezuela-Brasil-Argentina no está definido y hay algunas propuestas en estudio. Una de las propuestas es que los ductos salgan de Venezuela, pasen por Manaus (AM) y Fortaleza (CE) y bajen por la costa brasileña hasta Argentina. Otra posibilidad es que, de Venezuela, el gasoducto pase por Manaus (AM), baje para Brasilia (DF), São Paulo (SP) y, luego, llegue en Argentina. “Ya empezamos a hacer el reconocimiento aéreo de las regiones por donde el gasoducto podrá pasar”, dijo el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

 

 

El presidente de Venezuela subrayó la importancia de la obra para la integración entre los países sudamericanos reforzando la independencia y el desarrollo: “La unión es nuestro único camino”. De acuerdo con Chávez, todas las naciones de América del Sur serán invitadas oficialmente a integrar el proyecto. Pero el principal invitado para gusto de muchos y molestia de otros, es el segundo principal productor y exportador de América del Sur, Bolivia. “Bolivia debe ser prioritaria a causa de su reserva, que es la segunda mayor latinoamericana”, dijo Chávez en una reunión en la capital del estado de Sao Paulo, al que fue invitado por el presidente de Brasil, junto al presidente Argentino.

 

Es por esto que durante el mes de Abril de este año se sostuvieron diversas negociaciones entre los países impulsores del proyecto con el actual presidente de Bolivia, que terminó en la inclusión de este país al proyecto. Esto implicaría el aumento de la comercialización de gas en América Latina y la facilidad de incluir a Chile y Perú en el proyecto en un futuro próximo, que poseían diversos problemas por su ubicación geográfica y lejanía. Sin embargo, la participación de Bolivia está condicionada a que la empresa estatal brasileña Petrobrás vuelva en su totalidad al control por parte del gobierno Brasileño. Hoy en día el 60% de las acciones de esta empresa son propiedad de empresas transnacionales. Cabe señalar que esta empresa realiza extracciones de gas en terrenos Bolivianos.

 

Como mencionamos anteriormente, el proyecto ya está en marcha. Hoy en día se realizan estudios técnicos sobre la ruta definitiva que tendría el tronco principal del gasoducto y todos los brazos que partirán de éste. Las decisiones se basan en la medición del impacto ambiental y financiero que tendría este. Sin embargo el proyecto todavía no está aprobado en su totalidad, ya que todavía no se define de donde va a salir todo el dinero necesario para su construcción. La prioridad para los países es poder encontrar empresas privadas que apoyen el proyecto y decidan invertir en éste, ya que es imposible que el dinero requerido salga solo de las arcas fiscales de los países involucrados. El proyecto está pronosticado a iniciar su construcción a fines de este año (2007), para terminar con la primera etapa el año 2009, y entregar la totalidad para el año 2017, si es que se cumple con las fechas estipuladas. Esto implica que hoy es prioridad para avanzar, el conseguir este financiamiento.

 

Este Megaproyecto permitirá satisfacer la demanda de gas a nivel latinoamericano durante mas de 100 años, pero la duda que hoy no se ha resuelto es si realmente esta es una solución que vendrá a integrar por fin a los países del MERCOSUR, o será el detonante de nuevos problemas, al momento de iniciar las negociaciones de los precios de venta de gas y de las regulaciones en los flujos de combustible. Todavía no se ha realizado una legislación correcta para enfrentar todos los inconvenientes que puedan ocurrir.

 

 

 

3.- PETROSUR[4]

 

Petrosur es un habilitador político y comercial promovido por la República Bolivariana de Venezuela, dirigido a establecer mecanismos de cooperación e integración sobre la base de la complementariedad y haciendo un uso justo y democrático de los recursos energéticos para el mejoramiento socioeconómico de  sus pueblos.

Esta iniciativa reconoce la importancia de fomentar cooperación y alianzas estratégicas entre las compañías petroleras estatales de Brasil, Argentina, Uruguay y Venezuela: Petróleos Brasileiros (Petrobras), Energía Argentina S.A. (Enarsa); Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (ANCAP) y Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) para que desarrollen de manera integral negocios en toda la cadena de los hidrocarburos.

Con Petrosur se busca minimizar los efectos negativos que sobre los países de la región tienen los costos de la energía originados por factores especulativos y geopolíticos, mediante la disminución de los costos de las transacciones  (eliminando la intermediación), el acceso a financiamiento preferencial y el aprovechamiento de las sinergias comerciales para solventar las asimetrías económicas y sociales de la región.

 

 

4.- PETROCARIBE[5]

 

PETROCARIBE es una iniciativa de cooperación energética solidaria propuesta por el Gobierno Bolivariano de Venezuela, con el fin de resolver las asimetrías en el acceso a los recursos energéticos[6], por la vía de un nuevo esquema de intercambio favorable, equitativo y justo entre los países de la región caribeña, la mayoría de ellos consumidores de energía y sin el control estatal del suministro de los recursos.

 

Está concebido como una organización capaz de asegurar la coordinación y articulación de las políticas de energía, incluyendo petróleo y sus derivados, gas, electricidad, uso eficiente de la misma, cooperación tecnológica, capacitación, desarrollo de infraestructura energética, así como el aprovechamiento de fuentes alternas, tales como la energía eólica, solar y otras.

 

Esta organización nació el 29 de junio de 2005, tras el Acuerdo de Cooperación Energética suscrito por 14 países del Caribe durante el Primer Encuentro Energético de Jefes de Estado y/ o de Gobierno del Caribe sobre Petrocaribe, celebrado en la ciudad de Puerto La Cruz, al oriente de Venezuela.

 

Países firmantes del Acuerdo

 

Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, Grenada, Guyana, Jamaica, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, y Venezuela

 

 

Objetivo

 

El objetivo de  Petrocaribe es contribuir a la transformación de las sociedades latinoamericanas y caribeñas, haciéndolas más justas, cultas, participativas y solidarias, por lo que está concebido como un proceso integral que promueve la eliminación de las desigualdades sociales, fomenta la calidad de vida y una participación efectiva de los pueblos en la conformación de su propio destino.

 

 

Más que un contrato de suministro

 

En el ámbito operativo, el Acuerdo de Cooperación energética de Petrocaribe es mucho más que un contrato de suministro de hidrocarburos para las islas del Caribe, constituye una iniciativa política destinada a brindar facilidades tanto financieras como estructurales para garantizar el suministro directo hacia los países del área, donde el mercado de los hidrocarburos se ve afectado por la intermediación y la especulación.

 

El convenio de Petrocaribe lleva implícita la articulación de acuerdos existentes anteriormente, como el Convenio de San José y el Acuerdo Energético de Caracas. Sin embargo, mejora las condiciones financieras de este último, que prevé el financiamiento de un 25% de la factura, con un año de gracia y pagadero en 15 años con 2% de interés.

 

Petrocaribe propone una escala de financiamiento de la factura petrolera, tomando como referencia el precio del crudo. Igualmente extiende el período de gracia  para el financiamiento a largo plazo de uno a dos años y prevé una extensión del período de pago de 17 a 25 años, reduciendo el interés al 1%, si el precio del petróleo supera los 40 dólares por barril. El pago a corto plazo se extiende de 30 a 90 días.

 

En el marco de los principios solidarios de este acuerdo, Venezuela está dispuesta a aceptar que parte del pago diferenciado de la factura se realice con bienes y servicios por los que puede ofrecer, en algunos casos, precios especiales. Entre los productos que Venezuela podría adquirir a precios preferenciales se mencionan el azúcar, el banano y otros bienes o servicios, afectados por políticas comerciales de los países ricos.

 

5.- PETROANDINA[7]

 

La iniciativa de integración energética PetroAndina fue pactada por el XVI Consejo Presidencial Andino realizado el 18 de julio de 2005 en Lima, como plataforma común o “alianza estratégica” de entes estatales petroleros y energéticos de los 6 países de la Comunidad Andina de Naciones –CAN- (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú  Venezuela y Chile[8]) “para impulsar la interconexión eléctrica y gasífera, la provisión mutua de recursos energéticos y la inversión conjunta en proyectos”.

 

En esta Cumbre, los dignatarios de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela suscribieron el documento: “Acta Presidencial de Lima. Democracia, desarrollo y cohesión Social” , en el cual los representantes de los Estados miembros tomaron nota de la propuesta de la República Bolivariana de Venezuela en torno a la idea de acordar la creación de Petroandina y consideraron la conveniencia de formular una agenda energética andina en el contexto de integración sudamericana, teniendo en cuenta los distintos acuerdos binacionales existentes y tomando en cuenta el importante potencial energético representado por los yacimientos de petróleo, carbón y gas, así como de fuentes hídricas, eólicas, solares y otras existentes en nuestros países y de la vital importancia que tienen para el desarrollo moderno, particularmente, en los procesos de integración andina y sudamericana.

 

En el marco de estas consideraciones, los estados miembros también reafirmaron el interés de fortalecer la integración regional impulsando los proyectos de interconexión energética en América del Sur, teniendo en cuenta los acuerdos vigentes de los países y los esquemas comerciales existentes.

 

El primer beneficiario del nuevo esquema de cooperación andina es Ecuador, exportador neto de petróleo y antiguo miembro de la OPEP e importador de gasolina, que hoy negocia refinar en Venezuela parte de sus crudos con lo cual se ahorrará una parte de los 1.000 millones de dólares anuales que paga por combustibles importados.

 

6.- TELESUR[9]

 

Es una cadena de televisión con financiación pública que transmite en Latinoamérica vía satélite, y en varias ciudades de Venezuela por señal abierta, en castellano. Inició sus actividades el 24 de julio de 2005. Su lema es Nuestro Norte es el Sur. Fue impulsada por el presidente de Venezuela,  Hugo Chávez junto con el apoyo de los gobiernos de Argentina, Brasil, Cuba y Uruguay, con los cuales se efectúan los pasos para su desarrollo —posteriormente se sumarían como socios  Bolivia y Nicaragua.

Según sus creadores, su objetivo es ser un canal de noticias con una propuesta a la integración latinoamericana por la vía comunicacional con un pensamiento bolivariano y humanista, así como una alternativa a los medios de noticias estadounidense, como CNN, Univisión, y la británica BBC. Sectores opositores a  Hugo Chávez y Fidel Castro, en particular los de Estados Unidos, han considerado a la cadena como un medio de propaganda y proyección política.

El consejo consultivo de teleSUR está integrado por intelectuales latinoamericanos e internacionales de prestigio como el Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, los escritores Eduardo Galeano y Tariq Ali, el historiador Ignacio Ramonet, el actor  Danny Glover el programador Richard Stallman.

La titularidad de la cadena es compartida por varios países, tanto económicamente como en lo que respecta a los contenidos. La participación económica de su propiedad, como sociedad anónima, está repartida entre Venezuela (46%), Argentina (20%), Cuba (19%), Uruguay (10%) y Bolivia (5%). En 2006 el gobierno de Bolivia se incorporó como miembro pleno a teleSUR con la adquisición a Venezuela de un 5% de sus acciones. A Brasil llega con subtítulos en portugués, pero el gobierno de este país está estudiando su participación, mientras que actualmente se encuentra implementando TVBrasil.

Sus primeras actividades fueron las transmisiones de prueba iniciadas el 24 de mayo de 2005 desde Caracas, donde teleSUR tiene sus estudios centrales. Cuenta con corresponsalías en Bogotá,  Brasilia,  Buenos Aires,  Ciudad de México, La Habana, Montevideo, La Paz y Washington D.C. Su  cobertura incluye América del Sur, Centroamérica, el Caribe,  Estados Unidos,  Europa Occidental y el norte de África

En enero de 2006 teleSUR y la cadena de noticias árabe Al-Yazira llegaron a un acuerdo de cooperación, lo que despertó críticas y acusaciones de “apología al terrorismo”, especialmente  del congresista estadounidense republicano Connie Mack.

El 9 de febrero de 2007 teleSUR continuó su proceso de expansión al empezar a transmitir en señal abierta a través de la frecuencia UHF, en varias ciudades importantes de Venezuela, entre las que se encuentran Caracas, Valencia, Barquisimeto y Puerto La Cruz, a través de la señal del antiguo canal CMT que fue comprado unos meses antes por este canal.

El 11 de marzo de 2007 Nicaragua se convierte en accionista de la televisora.

Para ver señal en vivo de telesur por Internet, véase: www.telesurtv.net

 

Características

El canal no tiene un fin comercial y de lucro, un hecho de esto es la casi total ausencia de publicidad, además de que al canal se puede acceder gratuitamente bien sea en su página web y en canales locales de los diferentes países hispanohablantes que deseen asociarse. También es posible acceder mediante cable o canal satelital.

Los narradores de noticias de teleSUR se caracterizan por su diversidad: todos hablan el acento del español de su país de origen sin disimulo, en claro contraste con otras cadenas de noticias continentales como CNN en Español que usa el llamado español neutral.

La programación de teleSUR se diferencia de la de otros canales de noticias como Euronews, CNN o BBC World en que, además de los contenidos informativos, teleSUR ofrece programas educativos, de debate, de entretenimiento y películas. Algunas de las emisiones de teleSUR son:

  • Noticias desde el Sur: noticias desde Venezuela con 10 corresponsales y 35 colaboradores en países de la región.
  • Mesa Redonda Internacional: desde Cuba, debate sobre política internacional y latinoamericana.
  • Visión 7 Internacional: desde Argentina, programa semanal de Canal 7 Argentina sobre política internacional.
  • Noticias de Brasil en colaboración con TV Brasil, programa diario con las noticias de este país.
  • Resumen Aló presidente: ofrece una síntesis del programa semanal del presidente venezolano Hugo Chávez.
  • Agenda del Sur: revista televisiva donde se tratan temas de cultura y política latinoamericana.
  • Memorias del Fuego: espacio documental sobre la historia reciente latinoamericana.
  • Videoteca contracorriente: documentos de actualidad, perfiles de personajes, todo desde una visión crítica y progresista.
  • Maestra vida: biografías de personalidades latinoamericanas.
  • América Tierra Nuestra: espacio documental sobre las culturas y pueblos latinoamericanos.
  • De este lado: Desde México, espacio de opinión y debate, moderado por la periodista  Blanche Petrich.
  • Mediotanque: programa documental sobre la cultura y vida de Uruguay.
  • CineSur: cine latinoamericano.

 

7- EL BANCO DEL SUR[10]

 

Este plan ha sido promovido por el presidente Hugo Chávez y por su homólogo argentino, Néstor Kirchner, quienes han unido fuerzas y pretenden lanzar la nueva institución para finales de junio del 2007. De esta forma, Banco del Sur ha trascendido la retórica y los planes para convertirse en algo más concreto.

 

Venezuela anunció que aportará mil 400 de los 7 mil millones de dólares para constituir las reservas de la nueva institución, y otros seis países -entre ellos Brasil- han anunciado su respaldo al proyecto. Además de Argentina -que contribuiría con unos 350 millones de dólares, de acuerdo con Kirchner-, Bolivia y Ecuador participaron en las reuniones preliminares en la ciudad de Guatemala. Los representantes brasileños acudieron por separado a juntas relacionadas con el banco en Buenos Aires, como parte de las reuniones de miembros de la Comunidad Sudamericana de Naciones.

 

El presidente de Paraguay, Nicanor Duarte Frutos, ha declarado que su país se incorporará al proyecto en una etapa posterior. El presidente de Nicaragua, el izquierdista Daniel Ortega -quien mantiene una relación cercana con Hugo Chávez-, dice que su país hará lo mismo. El ministro de finanzas de Venezuela, Rodrigo Cabeza, ha adelantado que los primeros créditos podrían otorgarse al comienzo del próximo año 2008, aunque esta meta podría ser demasiado ambiciosa.

 

No más humillaciones

 

La nueva institución de crédito tiene un compromiso social y fue concebida como un medio para  “liberarnos de las asfixiantes y humillantes condiciones del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial”. Funcionarios venezolanos han criticado los requisitos -considerados demasiado severos- que estas entidades y el BID imponen para el otorgamiento de préstamos. La idea es que haya un banco alternativo de desarrollo regional que financie proyectos sociales -como sistemas de salud y educación en Bolivia- y cuyo respaldo implique pocos compromisos políticos.

 

Sin embargo, no se ha definido qué tipo de garantías deberán ofrecer los potenciales solicitantes de préstamos al Banco del Sur. También falta conocer otros detalles sobre su operación. Sin embargo, la institución se ha convertido en una prioridad en la estrategia política de Chávez, y a menos que los precios del petróleo se desplomen a tal punto que vacíen las arcas de Venezuela -escenario improbable a corto plazo-, el mandatario está decidido a continuar con su plan.

 

El nuevo banco, entre cuyos objetivos estará profundizar la integración financiera y económica, también deberá conseguir personal capacitado y llegar a un acuerdo sobre su modelo de captación de recursos. Venezuela ha sugerido que los países miembros utilicen parte de sus propias reservas internacionales para capitalizar al banco, pero Brasil se ha opuesto.

 

Brasil, en medio

En la región ha ganado fuerza la percepción de que los movimientos políticos detrás de Banco del Sur son una amenaza para las instituciones multilaterales de crédito existentes. Brasil, que al principio estaba reticente a respaldar los planes del nuevo banco, ha aceptado incorporarse. El ministro brasileño de finanzas, Guido Mantega, dijo  que su país participaría en el proceso de creación.

La diplomacia brasileña ha sido cautelosa para evitar oponerse al proyecto promovido por Hugo Chávez, pero tampoco desea socavar a los bancos de desarrollo regional existentes, como la Corporación Andina de Fomento (CAF) o su propio Banco Nacional do Desarrollo Económico y Social (BNDES), que ha ganado fuerza en años recientes.

 

Los funcionarios brasileños argumentan que, en lugar de crear una institución desde cero, sería mejor aprovechar la experiencia de las existentes, como la CAF y el BNDES.

“Nosotros preferiríamos construir con lo que ya tenemos en la región para obtener resultados más rápidos. Pero no hay contradicción. Tampoco hay razón para creer que los distintos proyectos no convergirán eventualmente”, señala un funcionario del Ministerio de Hacienda brasileño que participa en las negociaciones. De la misma forma, sostiene que el nuevo banco podría contribuir a profundizar la integración financiera en la región.

 

8.- UNASUR.

 

La Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) está integrado por los doce países suramericanos. Fue constituida, como Comunidad Sudamericana de Naciones, en Cusco, Perú, el 8 de diciembre de 2004, en la ocasión de la III Reunión de Presidentes de América del Sur.

 

El propósito de la UNASUR es conformar un espacio suramericano integrado en el ámbito político, social, económico, ambiental y de infraestructura. Los principios y la orientación política básica de la Comunidad están establecidos en la  Declaración de Cusco y  en la Declaración de Ayacucho. La UNASUR se ubica en un área geográfica de 17,7 millones de km2. Tiene una población estimada en 377  millones de personas y un PIB global de 1,229 billones de dólares (cifras del año 2005).

 

La sede de UNASUR será  construida en Ciudad Mitad del Mundo, en Quito, Ecuador. El Secretario Ejecutivo es el ex-presidente ecuatoriano (1988-1992) Rodrigo Borja Cevallos.

 

 

 



[1] http://www.alternativabolivariana.org/

[2] http://www2.ing.puc.cl/power/alumno06/Ring/AnillosEnergeticosLatinoamericanos_archivos/page0008.htm

[3] http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_4630000/4630084.stm

[4] htttp://www.pdvsa.com/index.php?tpl=interface.sp/design/readmenuprinc.tpl.html&newsid_obj_id=451&newsid_temas=47

[5] http://www.pdvsa.com/index.php?tpl=interface.sp/design/readmenuprinc.tpl.html&newsid_obj_id=174&newsid_temas=48

[6] PDVSA estima alcanzar una producción de 5 millones 847 mil barriles diarios  para el año 2012

[7] http://www.pdvsa.com/index.php?tpl=interface.sp/design/readmenuprinc.tpl.html&newsid_obj_id=448&newsid_temas=86

[8]  Chile volvió  a la CAN como miembro asociado en junio del 2007 después de estar fuera por 31 años.

[9] www.telesurtv.net

[10] http://www.jornada.unam.mx/2007/04/10/index.php?section=economist&article=026n1eiu