Marco historico

MARCO HISTÓRICO

 

 

El entonces Teniente Coronel Hugo Chávez se hizo notorio el 4 de febrero de 1992, cuando encabezó una sublevación contra el gobierno del presidente constitucional Carlos Andrés Pérez. El cruento saldo de la asonada militar del 3 y 4 de Febrero de 1992, se dio a conocer el día 5; de acuerdo a cifras oficiales del Ministerio de la Defensa, hubo 14 muertos, 53 heridos. No obstante, estimaciones extraoficiales ubican dicho saldo en 50 muertos y más de 100 heridos. Chávez, destacó entre los líderes del alzamiento al asumir por los medios de comunicación su responsabilidad, la cual justificó alegando descontento de gran parte de la población frente a las medidas económicas implantadas por el gobierno de Pérez, inspiradas en recomendaciones del Fondo Monetario Internacional. Dichas medidas de corte neoliberal fueron anunciadas y aplicadas a los pocos días de haber tomado posesión, como el recorte en el gasto público y la liberalización de los precios en bienes y servicios, entre ellos el de la gasolina y el transporte público. Estos aumentos desataron la fuerte oleada de protestas y saqueos que ocurrieron el 27 de febrero de 1989 en Caracas y ciudades aledañas, en lo que se conoció como el Caracazo. Tras una fuerte represión en la que intervino el ejército, el gobierno logró restablecer el orden, pero a costa de miles de muertes de civiles. El presidente Pérez y su gobierno nunca llegaron a reponerse de esta revuelta, y tras la fallida rebelión militar de Chávez, su caída se precipitó.

 

Chávez fue encarcelado[1], y al día siguiente de la rebelión, el expresidente Rafael Caldera, parlamentario y principal dirigente del partido democristiano COPEI, dirigió un discurso ante el Congreso en el que atacó duramente a Pérez, justificando en cierta forma el alzamiento militar. Este discurso fue el preludio de sucesos subsiguientes que finalmente llevaron al Congreso a remover a Pérez de la presidencia el 2 de mayo de 1993, acusándolo de corrupción. La caída de Pérez sirvió de trampolín a Caldera, quién fue elegido por segunda vez presidente de la República para el periodo 1994-1998.

 

Chávez pasó dos años en la prisión de Yare esperando juicio, siendo liberado tras la amnistía que le otorgó Caldera, como parte de un acuerdo político con sectores de izquierda, como el MAS y el PCV para lograr apoyo a su gobierno.

 

Caldera ganó las elecciones presidenciales tras haberse separado de su partido y haber creado un partido con imagen populista (Convergencia) que finalmente derrotó a los partidos socialdemócrata Acción Democrática y democristiano COPEI, que se habían alternado en el gobierno durante 35 años (desde 1959 hasta 1994) y habían perdido para entonces la mayor parte de su influencia en el panorama político de Venezuela. La caída de los partidos tradicionales y el crecimiento del movimiento popular como consecuencia del rechazo de las medidas políticas y económicas aplicadas a través de los noventa, dieron pie a que Chávez iniciara su propio movimiento, el cual se cristalizó al legalizar el Partido MVR proveniente del previamente insurgente, MBR-200, junto al apoyo de veteranos de la política como Luis Miquilena y José Vicente Rangel, así como diversas personalidades que se apartaron del llamado puntofijismo. Seis años después de su alzamiento, Chávez vence en las elecciones presidenciales de 1998.